Nuestra historia

Juan García Gómez fue el fundador de esta fábrica. Su familia llevaba ya dos generaciones dedicándose la fabricación de productos de cerdo ibérico en el pueblo de Ledrada, también en la provincia de Salamanca.

Juan inició el negocio a finales de 1941, en Candelario, un hermoso pueblo situado en la sierra, donde los aires de montaña, y la amplia experiencia de sus gentes en la producción chacinera, permitieron que el negocio prosperase.

La calidad de sus productos hizo que muy pronto se empezaran a distribuir y consumir en muchas regiones del territorio español.  

El edificio en el que está ubicada la fábrica fue construido en 1893. Hasta los años 70 del siglo XX, era también matadero y, por ello, muchos vecinos de Candelario siguen refiriéndose a él como “el matadero”. Después de los años 70, el matadero se trasladó a otro enclave del pueblo y en la actualidad, para cumplir con la normativa vigente, se utiliza el matadero regional de la vecina ciudad de Béjar. 

Actualmente, los hijos y nietos de Juan García Gómez son los responsables de una fábrica que, a pesar de todo el tiempo transcurrido, sigue elaborando productos de primera calidad, que conservan todo el sabor y el buen hacer de la tradición, combinándolo con los avances tecnológicos del sector para adecuarse a los requerimientos y controles de la Unión Europea.  

Productos de calidad

Todos nuestros productos siguen los estándares de calidad que dicta la norma del Ibérico y pasan rigurosos controles alimentarios para asegurarnos de que nuestros clientes siempre se llevan productos de primera.